Una guía en lenguaje sencillo sobre la próxima revisión, elaborada por Perry Johnson Registrars, Inc.
Si usted posee o está tramitando una certificación ISO 9001, es probable que haya oído hablar de la próxima revisión de 2026. Perry Johnson Registrars, Inc. (PJR) organizó recientemente un seminario web para desglosar lo que se avecina. En resumen: se avecinan cambios, pero son de carácter evolutivo, no revolucionario.
Un breve repaso: el origen de la norma ISO 9001
Las normas ISO son desarrolladas por comités técnicos especializados. En el caso de la norma ISO 9001, se trata del Comité Técnico 176 (TC 176), cuyos miembros provienen de las principales naciones industrializadas, incluido el Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (ANSI).
Una parte importante del contenido de la norma consiste en requisitos estándar obligatorios definidos por el Anexo SL, la estructura compartida que permite a la norma ISO 9001 alinearse con otras normas de sistemas de gestión.
Situación actual: actualización del cronograma
La norma ISO/FDIS 9001 (Proyecto Final de Norma Internacional) se publicó para su revisión y votación de aprobación en mayo de 2026; este es el último paso formal antes de su publicación definitiva. Hitos anteriores:
- Publicación del Proyecto de Comité (CD) en abril de 2024.
- Publicación del Proyecto de Norma Internacional (DIS) en junio de 2025.
Se prevé su publicación para septiembre u octubre de 2026. Una vez publicada, las certificaciones ISO 9001:2015 existentes seguirán siendo válidas durante tres años.
Lo que permanece igual
La conclusión más tranquilizadora del análisis de PJR es la gran cantidad de elementos que no cambian. Concretamente, la norma ISO 9001:2026:
- Mantiene la conocida estructura auditable de 10 secciones y los títulos de sección utilizados en la norma ISO 9001:2015.
- Conserva los mismos requisitos mínimos de documentación; no se exige la elaboración de procedimientos específicos.
- Preserva el enfoque basado en procesos que ha sido la base de la norma ISO 9001 desde la revisión del año 2000.
- Mantiene la metodología PHVA (Planificar-Hacer-Verificar-Actuar).
- No introduce nueva terminología ni definiciones sustanciales más allá de las que ya existen en la versión de 2015.
- Mantiene totalmente intactos todos los conceptos introducidos en 2015: se conservan el riesgo, las partes interesadas, las cuestiones internas y externas, el conocimiento de la organización y la responsabilidad de la dirección.
Lo que realmente cambia
La revisión del FDIS realizada por PJR reveló pocos cambios sustanciales, pero vale la pena conocerlos.
Terminología sobre el cambio climático
Esto no es nuevo. Una modificación de febrero de 2024 incorporó consideraciones sobre el cambio climático en los apartados 4.1 y 4.2, y dicha redacción se mantiene sin cambios. Las organizaciones deben evaluar si el cambio climático es una cuestión relevante para su sistema de gestión de la calidad y ser capaces de justificar su razonamiento, incluso si la conclusión es que “no es relevante para nosotros”.
El auge de la “cultura de la calidad”
La expresión “cultura de la calidad” aparece ahora a lo largo de toda la norma. La idea es sencilla: la calidad no debe limitarse a completar una lista de verificación, sino que debe integrarse en el funcionamiento diario de la empresa. Este concepto se manifiesta en varias cláusulas sujetas a auditoría:
- La cláusula 4.1 vincula la “cultura” con el concepto existente de “contexto” de la organización.
- La cláusula 5.1.1 asigna a la alta dirección la responsabilidad de promover y fomentar una cultura de la calidad.
- La cláusula 7.1.4 relaciona la cultura de la calidad con los factores del entorno de la organización (sociales, físicos, etc.).
- La cláusula 7.3 exige a las organizaciones garantizar que los empleados sean conscientes de la cultura de la calidad.
El término “cultura de la calidad” aparece en otros nueve puntos del FDIS, y la redacción definitiva podría variar antes de su publicación.
Un posible ajuste a su política de calidad
La cláusula 5.2.1(e) ahora exige que la política de calidad de una organización “tenga en cuenta el contexto de la organización y respalde su dirección estratégica”. La mayoría de las empresas ya cumplen con esto, pero es una buena oportunidad para revisar su política y confirmar que sigue siendo adecuada.
Definición más clara de los desencadenantes de riesgos
La cláusula 6.1.2 establece ahora que las organizaciones deben determinar, analizar y evaluar los riesgos que afectan a su capacidad para suministrar de forma constante productos y servicios conformes. Esto aclara la intención original en lugar de introducir algo nuevo.
Las “oportunidades” cuentan con su propia cláusula
Anteriormente agrupadas con los riesgos, las “oportunidades” tienen ahora su propia cláusula, la 6.1.3. La redacción es paralela a la de la cláusula 6.1.2, pero el mensaje es claro: los riesgos y las oportunidades son distintos, y las organizaciones deben estar preparadas para explicar cómo se aborda cada uno.
Cambios en la terminología sobre información documentada
La norma ISO 9001:2015 sustituyó los términos simples “documento” y “registro” por “información documentada”, distinguiéndolos únicamente mediante los verbos “mantener” y “conservar”. La revisión de 2026 no simplifica esto, sino que introduce una nueva redacción:
- “…debe estar disponible como información documentada” implica un requisito de documento.
- “Debe haber información documentada adecuada disponible como evidencia de…” implica un requisito de registro.
La palabra clave a tener en cuenta en adelante es “evidencia”, que ahora actúa como elemento diferenciador entre ambos conceptos.
Comunicación con el cliente: inclusión de la planificación de contingencias
La cláusula 8.2.1 exige ahora que las organizaciones se comuniquen con los clientes sobre las responsabilidades acordadas para las acciones de contingencia, cuando proceda. Se espera que tras la publicación se ofrezcan orientaciones específicas.
Las redes sociales como fuente de información sobre la satisfacción del cliente
Una nueva nota en la cláusula 9.1.2 reconoce las redes sociales como una fuente legítima para evaluar la percepción del cliente. La forma en que las organizaciones supervisen y actúen sobre esta información variará según el sector y el tamaño de la empresa.
Otros cambios menores de interés
- Cláusula 5.3: La alta dirección debe asignar ahora la responsabilidad de informar sobre las oportunidades de mejora.
- Cláusula 6.3: Se añade una orientación no vinculante sobre cómo planificar y ejecutar cambios de manera eficaz.
- Cláusula 8.4.3: Se añade la condición “cuando proceda” a los requisitos de información de las órdenes de compra.
- La cláusula 10.2.1 aclara (mediante una nota) que las quejas de los clientes siguen siendo una entrada potencial —y no obligatoria— para la acción correctiva.
Se amplía considerablemente la orientación del Anexo A
El Anexo A, la sección de orientación no vinculante de la norma, pasa de tener aproximadamente dos páginas a once y ha sido renumerado para alinearse con la numeración de las cláusulas principales. Ningún elemento del Anexo A es objeto de auditoría, pero ahora ofrece una orientación más detallada sobre estructura y terminología, liderazgo y compromiso, riesgos y oportunidades, e intervalos de revisión por la dirección.
En resumen: se prevén mínimas alteraciones
La conclusión de PJR es sencilla: los cambios sustanciales son mínimos y las organizaciones certificadas bajo la norma ISO 9001:2015 deberían poder gestionar la transición sin problemas. PJR no prevé cambios en su proceso de auditoría, incluida la entrevista de liderazgo. Es posible que se añadan algunas preguntas nuevas a la documentación de auditoría, pero las prácticas fundamentales de auditoría se mantendrán sin cambios.
¿Cómo funcionará la transición?
Una vez que se publique formalmente la norma ISO 9001:2026, comenzará un periodo de transición de tres años. En términos prácticos:
- Cualquier organización que obtenga la certificación ISO 9001:2015 después de la publicación de la norma de 2026 recibirá un certificado con una validez inferior a tres años. Si la norma se publica el 2 de octubre de 2026, una empresa certificada el 2 de diciembre de 2026 recibiría un certificado con fecha de vencimiento del 1 de octubre de 2029.
- PJR tiene previsto ofrecer auditorías según la norma ISO 9001:2026 pocas semanas después de su publicación, dando prioridad a aquellas organizaciones cuyos certificados venzan entre octubre de 2026 y enero de 2027.
- Las organizaciones cuyos certificados venzan en 2027 deberán decidir cómo proceder; optar primero por la recertificación bajo la norma ISO 9001:2015 implica que la transición se realizará durante una auditoría de seguimiento.
PJR aún no ha fijado una fecha para dejar de ofrecer certificaciones ISO 9001:2015; es probable que esa decisión no se tome definitivamente hasta mediados de 2027.
¿Necesitarán formación el personal y los auditores internos?
En la mayoría de los casos, sí, aunque el alcance dependerá de cuánto cambie realmente su sistema de gestión de la calidad. Como mínimo, PJR recomienda una formación de sensibilización, además de una evaluación del impacto de la norma en sus procesos y en su personal. Muchos empleados apenas notarán cambios en su día a día.
En cuanto a los auditores internos, se aplica el mismo criterio que para cualquier competencia requerida: su organización determina qué es necesario. Un equipo experimentado podría realizar la transición simplemente mediante el autoestudio.
Perspectivas de futuro
La norma ISO 9001:2026 da continuidad a un estándar con casi 40 años de historia. Aunque faltan algunos meses para su publicación, la dirección está clara: las organizaciones que ya gestionan bien la calidad no necesitarán reinventar sus sistemas. Una revisión exhaustiva de su política de calidad, de los procesos de gestión de riesgos y oportunidades, y del lenguaje de la documentación contribuirá en gran medida a lograr una transición fluida.
PJR seguirá compartiendo actualizaciones, artículos y seminarios web a medida que avance el proceso hacia la publicación de la norma ISO 9001:2026; estamos comprometidos a hacer que la transición sea lo más fluida posible.
Contacte con Perry Johnson Registrars, Inc.
Sitio web: www.pjr.mx • Teléfono: (248) 358-3388 • Correo electrónico: [email protected]












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